Cambios importantes en la web, que vienen con regalito…

Si habéis leído el principito, esta imagen os recordará algo…

Queridos amigos,

Durante estos días de retiro, me estoy dedicando, entre otras cosas, a mejorar mi página web. Como ya comenté en otro artículo, apenas tengo conocimientos informáticos y digamos que no es exactamente mi punto fuerte, pero visto que dispongo de mucho tiempo y que al final, se parece bastante a hacer sudokus, me he lanzado a hacer algunos cambios.

Para empezar, he actualizado las políticas de privacidad y otros temas legales que son necesarios para que vuestros datos estén completamente protegidos. Los podéis consultar al pie de cualquiera de las páginas de la web.

Después me he lanzado a cambiar la manera en la que os suscribís a la web, para poder mejorar la forma en que estamos en contacto.

Esto tiene muchas partes buenas y una mala. La mala es que los que ya estéis suscritos al blog, tendréis que volver a hacerlo; esto es necesario porque será otra plataforma, mailchimp, bastante más completa que la anterior, la que gestiona vuestros datos con total confidencialidad, y requieren de vuestro permiso expreso para hacerlo. La forma de volver a suscribirse es tan fácil como darle al botón que encontraréis al final de esta entrada y seguir las instrucciones 😉

Una de las ventajas es que podré enviaros una newsletter, en principio mensual, con los nuevos artículos que haya escrito y otros recursos educativos que merecen ser compartidos. En vez de llegaros los textos en emails impersonales, podré escribirlos yo, añadiendo un poco de gracia y salero y frases inspiradoras que os puedan alegrar el día.

Otra ventaja es que, para compensar este esfuerzo, os voy a regalar una guía que he escrito estos días sobre cómo acompañar a la infancia de forma consciente y feliz. Por feliz me refiero a que nosotros seamos felices acompañándolos y ellos crezcan sanos y contentos, expresando todo su potencial y convirtiéndose cada vez más en quienes han venido a ser.

Y la última ventaja es que funcionará mejor y seguirá siendo totalmente gratuito. Además, los nuevos suscriptores también recibiréis la guía como regalo de bienvenida.

Espero que podáis seguir los pasos con facilidad, si algo no funciona, observáis cualquier cosa que se pueda mejorar o tenéis alguna pregunta, no dudéis en escribirme. Estoy a vuestra disposición, estos días más que nunca…

Ojalá todos podamos aprovechar la situación para mejorar, aprender y salir al mundo renovados. ¡Mucho ánimo!

¡Uy! Casi se me olvida poner el enlace… Aquí me encantaría poner el emoticono de la carita sonriente que le cae una gota de sudor por la frente, pero no sé cómo 😉

Os dejo con el botón y un abrazo. Sara.

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Sara Justo Fernández. Formadora de maestros. Especialista en pedagogía Waldorf

El lado positivo de la situación

Lo primero que salta a la mente en una situación de emergencia sanitaria y social como la que estamos viviendo es lo negativo, las probabilidades que tenemos de pasarlo mal, de enfermar, de contagiar a otros, de que haya escasez de alimentos, de carencia de servicios, de hundimiento de la economía…un sinfín de problemas graves y muchos de ellos totalmente reales que nos paralizan o nos llevan al pánico y al caos más absoluto. Queremos escapar de la situación, alejarnos, y lo hacemos incluso pretendiendo que no pasa nada y yéndonos a la playa en plan vacacional, negando la realidad. O bien corremos al supermercado a vaciar sus estantes, con la angustia de la carestía, probablemente heredada de un pasado no tan lejano.

Nuestro cerebro reacciona con afán de supervivencia y, hasta que no pasa cierto tiempo, no somos capaces de ver nada más que nuestra propia necesidad, el peligro al que estamos expuestos y los inconvenientes que nos pueda causar la situación.

Y, sin embargo, cuando aquietas un momento todos esos pensamientos, cuando miras por la ventana y ves cómo brilla el sol, cómo cantan los pájaros, cómo están brotando las hojas en los árboles de tu calle, cada día más verdes y frondosos, aparece otro tipo de conciencia.

De repente te das cuenta de que esta situación ha hecho que la industria frene de golpe, cosa que no ha conseguido toda la alarma y el intento de concienciación ante el cambio climático, por mucho que nos hemos esforzado. La contaminación en China y muchos otros países, aunque sea momentáneamente, se ha reducido de forma drástica, tanto por la industria como por la minimización de los desplazamientos, dando lugar a una necesaria mejora de la calidad del aire que respiramos.

Te das cuenta de que, uno de los problemas más graves que hay en nuestra sociedad, que es el estrés y esta vida de locos en la que no tenemos tiempo ni para dar atención de calidad a nuestra familia, en la que la infancia corre de acá para allá, de una actividad extraescolar a otra, sin tiempo para jugar, o bajo el cuidado de otras personas durante largas horas, de repente se invierte, y tenemos a familias enteras reunidas en casa, aprendiendo a pasar tiempo juntos, redescubriendo juegos de su infancia, maneras de disfrutar, conviviendo y repartiendo las tareas, responsabilizándose a partes iguales de lo necesario.

Te das cuenta de que el teletrabajo, en muchos casos, es posible, y también otra manera de organizarnos que aporte mayor conciliación entre la vida laboral y la familiar, que permita que podamos vivir en áreas rurales, descongestionando las ciudades y reduciendo la contaminación producida por los desplazamientos diarios.

Y también te das cuenta de qué es lo verdaderamente necesario, cuáles son los productos de primera necesidad, cómo se sienten las personas que viven en países donde la incertidumbre sobre si tendrán acceso a alimentos es el pan de cada día.

Y cómo muchas veces nos encerramos en casa o en el trabajo por elección, presos de las redes sociales, de la televisión, del ordenador, de tareas interminables, en vez de disfrutar de un paseo por el campo o de un café con alguien amado.

Y sí, desgraciadamente, esta situación supondrá una gran crisis económica para muchos países, para muchas personas. Es inevitable, pero, como dice un buen amigo, hay que abrazar lo inevitable, hacerlo nuestro y transformar lo que sea posible en nosotros para seguir adelante y salir fortalecidos de esta experiencia.

A veces necesitamos perder lo que tenemos para darnos cuenta de qué es lo verdaderamente importante.

Si esta situación nos ayuda a reflexionar, a pasar tiempo de calidad con nuestra familia o con nosotros mismos, a darnos cuenta de que podemos vivir con mucho menos, a valorar salir a la calle y poder reunirte con otras personas, a comprender el sentir cotidiano de otros pueblos que no tienen nuestros privilegios, a descubrir qué es lo verdaderamente esencial y cómo preservarlo…habremos ganado mucho.

Y si además aprovechamos esta pausa para dedicarnos a cosas que nos hacen bien, para cocinar y comer sano, meditar, hacer yoga, cantar, escribir, poner en orden nuestras vidas, limpiar nuestra bandeja de correo electrónico, aprender un nuevo idioma, rescatar todo aquello que hemos dejado en el cajón de las cosas para las que no tenemos tiempo…entonces habremos ganado más todavía.

Ánimo.

Sara Justo Fernández. Formadora de maestros. Especialista en pedagogía Waldorf

Iniciando nuevas andaduras

Queridos amigos,

Os escribo desde mi nueva página web. Ha sido un proceso que ha durado varios días, en el que me he sumergido en el mundo de wordpress y sólo sacaba la cabeza para tomar aire. Qué curioso es cuando algo te toma de tal forma que se te olvida hasta comer… El caso es que mis hadas madrinas me advirtieron de que esto pasaría, pero aun así, no deja de maravillarme.

Como en casi todo en la vida, pero en esto más aun, soy una aprendiz, y es más que probable que la web esté llena de desaguisados. Espero que, por lo menos sean cosas simpáticas y me las podáis perdonar. En cualquier caso, acogeré vuestro feedback con las manos abiertas, y si es con posibles soluciones, mejor aun.

Ha sido divertido, y lo será más aun cuando lo entienda mejor.

Por ahora, he trasladado todo el contenido de mi antiguo blog, y en breve subiré también todo tipo de material pedagógico que os pueda ayudar en vuestro día a día.

La web es bastante sencilla, hay varios apartados que podéis ver en la parte superior de la página principal. Desde allí podéis acceder a distintos contenidos: una biografía que intentaba ser breve pero no lo fue, la página del blog donde podéis encontrar todos los artículos que he escrito hasta ahora, una página de recursos donde iré colocando todo aquello que os pueda servir, una reseña de los libros que están en proceso de ser publicados y, por último, la página de contacto con currículum incluido.

Apuntaos! Suscribíos! Es gratuito, y he puesto un montón de botones para que lo podáis hacer con facilidad 🙂 Así seréis parte de mi maillist y no os perderéis nada, podréis estar al día del nuevo material y, de paso, sabréis de mis andanzas.

No puedo terminar sin agradecer todas las ayudas que me están llegando estos días… Ellos saben quienes son, y sé que lo que más ilusión les va a hacer es que yo haga lo mismo llegado el momento. Gracias de corazón.

Y como estoy muy contenta, voy a acompañar esta entrada con una foto mía en la playa, para recordar que el calorcito sigue existiendo. Y también, cómo no, con un botoncito para que os suscribáis. Besos grandes!

Os dejo con el botón 😉

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Sara Justo Fernández. Formadora de maestros. Especialista en pedagogía Waldorf.